Un antiguo corral rehabilitado en una villa medieval a menos de dos horas de Madrid: elegida mejor casa rural 2025
Una escapada a una casa rural es uno de los planes que más apetecen cuando ya empieza a hacer mejor tiempo y, si es a la mejor de todas, todavía más. En Castilla y León hay algunas de las mejores: sitios que unen la comodidad de las instalaciones con un entorno idílico que invita a explorar. Muy cerca de Madrid está la que ha sido reconocida como la Mejor Casa Rural de este 2025 por parte de Ruralka, que engloba a más de 200 hoteles del medio rural en España, Portugal, México y Colombia.
Se trata de La Ren Lecrés, en la provincia de Burgos, aunque a menos de dos horas de la capital. Con este galardón se pone sobre la mesa que cada vez más y más turistas nacionales buscan escapar de los típicos destinos para dirigirse a un medio más rural en el que disfrutar de un ritmo propio, y en Vadocondes se puede encontrar fácilmente.
La Ren Lecrés en Vadocondes
Este municipio burgalés, propio de la comarca de La Ribera, cuenta con una población de poco más de 300 habitantes. Además, este pueblo tiene un vínculo especial con el vino y la cultura de la Ribera del Duero, una de las zonas vitivinícolas más reconocidas de España.
Pasear por sus calles es disfrutar de la tradicional arquitectura tan típica de los pueblos de la provincia entre viñedos, tierras de cultivo y antiguas construcciones agrícolas. Junto a un meandro del río Duero se encuentra esta villa medieval que en 2008 fue declarada Conjunto Histórico Artístico.
Al lugar se accede por la Puerta Nueva, único resto de la muralla que en su día rodeó la villa, que está decorada aún con el escudo Real de los Austrias que fue rescatado de la antigua puerta imperial.
La propuesta de La Ren Lecrés
Esta casa rural, galardonada ya varias veces en los últimos años, se encuentra en el casco histórico de Vadocondes. De hecho, este complejo en su día fue un corral y una finca agrícola familiar, aunque con el tiempo se ha transformado en un espacio elegante y acogedor durante cualquier época del año.

Este proyecto nace de manos de Máxima Crespo (licenciada en Empresariales y Comercio Internacional) y Santiago Leal (técnico especialista en explotaciones agropecuarias). La pareja dejó su vida en Madrid para dedicarse en cuerpo y alma a este espacio que ahora es un referente en el turismo rural.

La finca tiene una capacidad de 14 personas y se organiza en varios espacios como la casa principal con cuatro dormitorios dobles, tres baños completos y un salón con chimenea de leña y un ventanal. En la parte alta de la casa cuenta con un ático "multifuncional ideal para teletrabajo, retiros de coworking o teambuilding".
El crecimiento del lugar
Dejando a un lado el turismo más convencional, se presenta esta propuesta de La Ren Lecrés que une directamente al turista con la vida diaria en la villa. Tras años de trabajo, esta casa rural ha ido evolucionando a partir de espacios agrícolas que ya existían, como es el del tradicional palomar circular situado junto a la finca.
Ahora es un referente, pero antes de que la pareja cogiera el lugar su "deterioro dolía, no por su uso perdido, sino por lo que representaba: una pieza de arquitectura tradicional que empezaba a desmoronarse, y cuya identidad merecía conservarse", explica Máxima. Su rehabilitación no responde únicamente a una cuestión estética o funcional, sino a la voluntad de mantener vivo un elemento reconocible del paisaje local.
El Premio Ruralka a la Mejor Casa Rural 2025 demuestra que otra forma de turismo rural es posible: más consciente, más humana y profundamente enraizada en su territorio.
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