Vadocondes reclama ayuda para actuar en casas en ruina
La localidad burgalesa cuenta con doce viviendas al borde del colapso y alerta del elevado coste que supone a los propietarios proceder sobre inmuebles con protección
Vadocondes busca una solución al progresivo deterioro de parte de su casco urbano. El municipio cuenta actualmente con doce expedientes de ruina inminente abiertos, una situación que preocupa especialmente al Ayuntamiento por el riesgo que supone para los vecinos y por las dificultades existentes para intervenir en unas construcciones situadas dentro de un conjunto histórico protegido.
El problema ha llevado al Consistorio a trasladar la situación a los responsables autonómicos mediante una reunión entre el Director de Vivienda y Urbanismo de la Junta de Castilla y León, Hugo Manzano Mucientes, y el alcalde de la localidad, Luis Javier Herrera, con el objetivo de buscar alternativas que permitan actuar sobre estos edificios. Desde el Ayuntamiento reconocen que buena parte de las dificultades parten de problemas de propiedad, herencias y de la falta de capacidad económica de algunos titulares para acometer las actuaciones necesarias.
La situación resulta especialmente urgente en esas doce viviendas sobre las que ya existen expedientes de ruina inminente. "El estado en el que están genera una peligrosidad en el centro del pueblo muy grande", asegura Herrera, quien añade que los correspondientes expedientes ya se han trasladado a los propietarios. Sin embargo, algunos alegan que no disponen del dinero necesario para afrontar las actuaciones.
Precisamente, este problema, de inmuebles al borde del colapso, afecta a prácticamente todos los municipios de la comarca, pero se acrecienta en el caso de los que cuentan con una protección especial por su valor patrimonial. De esta manera, localidades como Vadocondes, Gumiel de Izán o Peñaranda de Duero deben lidiar con mayores trabas por los requisitos que se les imponen.
Ante esta situación, una de las posibilidades que estudia el Consistorio de Vadocondes pasa por disponer de algún tipo de fondo municipal que permita actuar de forma subsidiaria. La intención está orientada acometer los trabajos imprescindibles para eliminar el peligro y reclamar posteriormente su coste a los propietarios. En caso de que estos no asumieran el pago, el Ayuntamiento podría recurrir posteriormente a otras vías legales.
La preocupación no se limita a los edificios afectados. El deterioro genera inquietud entre quienes viven junto a ellos, ya que las construcciones antiguas están en ocasiones estrechamente vinculadas entre sí e incluso pueden compartir elementos estructurales. "Hay que hacerlo todo muy controlado y, si no, una casa tira la otra", advierte el regidor.
A las dificultades económicas se añade la protección patrimonial de Vadocondes, declarado Bien de Interés Cultural como conjunto histórico. Cada expediente de ruina inminente debe pasar por Patrimonio para determinar qué actuaciones pueden realizarse, algo que complica las intervenciones cuando los inmuebles presentan un deterioro muy avanzado y que muchas veces requiere un gasto inasumible para los propietarios.
Una fórmula conjunta. Entre las posibles fórmulas para resolver esta situación se plantea la posibilidad de organizarse de forma conjunta con otros pueblos que sufran situaciones similares para crear grupos de más viviendas y que se puedan rehabilitar a través de subvenciones, como ya se ha realizado en otras provincias.
"En Palencia se juntaron varios municipios para sumar viviendas a un proyecto común", explica el alcalde de Vadocondes. Indica que toda la fuerza que se pueda realizar con la unión de varias localidades resultará mayor que la que puede hacer una por su cuenta.
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