El aumento de tractores en la N-122 eleva las retenciones
En los últimos dos años se han producido seis percances en los que estaba involucrado un vehículo agrícola, el más reciente hace una semana en Vadocondes, que se saldó con tres heridos leves
El aumento del tráfico agrícola asociado la vendimia se convierte en una de las mayores problemáticas para la N-122, especialmente porque supone el eje principal de la Ribera del Duero. Según explican varios alcaldes, durante el último mes, la carretera se ha llenado de tractores y vendimiadoras, una situación que incrementa en gran medida la inseguridad para los conductores y que, además, provoca retenciones y dificultad para la circulación.
Esta vía ya soporta de manera habitual un tráfico elevado de vehículos pesados. Luis Alberto Iglesias, alcalde de La Vid y conductor habitual hacia Valladolid, asegura que estos días nota especialmente la presencia de vendimiadoras a primera hora. "Antes había una o dos; ahora hay muchísimas", señala. Asegura que su coincidencia con camiones y transportes especiales genera la formación de caravanas a lo largo de la carretera.
Alrededor de seis incidentes han ocurrido desde 2025 en esta vía nacional en la que se hayan visto implicados tractores, el último, hace menos de una semana en Vadocondes, con tres heridos leves. Pese a que el porcentaje resulta reducido, el problema reside en la limitación de velocidad de estos vehículos, lo que se traduce en un incremento de adelantamientos.
"Es impresionante la inseguridad, el tiempo que pierdes y el estrés por ir constantemente pendiente de lo que hay en la carretera", lamenta Iglesias. Insiste en que los conductores se ponen nerviosos y que en esta época se dilata mucho lo que se tarda en recorrer la distancia hasta Valladolid, alrededor de una hora y media hasta el acceso a la ciudad.
Por su parte, Antonio Muñoz, alcalde de Haza, describe la acumulación de vehículos agrícolas, camiones y transportes especiales en el tramo que frecuenta, pero con un matiz. "Las bañeras y los tractores son más grandes, al final van más deprisa y tienen más seguridad", apunta. Explica que ya no se ven vehículo muy viejos para el traslado de las uvas. Sin embargo, señala que sí se nota mucho el incremento de vendimiadoras.
Ambos señalan que la peligrosidad de esta carretera seguirá hasta que se construya la A-11. En este sentido, Muñoz recuerda que las últimas rotondas construidas para unir los tramos de la autovía con la N-122 resultan peligrosas. "Hay una señal que ponen nueva de manera muy habitual, porque continuamente la aplastan los camiones", añade.
Precisamente las obras que enlazarán Aranda con la provincia de Soria se pusieron en el punto de mira por el aumento de siniestros en ese punto. El alcalde de Vadocondes, Luis Javier Herrera, manifiesta que desde que se han pintado las líneas de amarillo, la carretera ha mejorado mucho la seguridad porque los vehículos circulan con más cuidado.
Con respecto al nuevo tramo abierto en la provincia de Valladolid, Luis Alberto Iglesias indica que nadie lo toma porque para volver a la carretera se debe pasar por varios pueblos. "Los camiones no lo cogen, el entronque con Tudela no está habilitado. Hasta que no se haga el viaducto, como si no estuviera", asevera el alcalde de La Vid.
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