Las casas rurales de la comarca afrontan un otoño flojo
Aunque el eclipse y Sonorama han impulsado el periodo estival, el calendario mantiene libres varios fines de semana y fechas de diario de aquí a fin de año
Aunque el mes de agosto haya resultado enormemente positivo para las casas rurales de la comarca, lo que a su vez a roto una tendencia negativa con respecto a los veranos anteriores principalmente por culpa del eclipse, la realidad que estas tienen de cara al otoño supone una cruda vuelta a la realidad. El turismo del que viven estos alojamientos en la Ribera no termina de despuntar, y a pesar de que hay bastantes fines de semana ocupados de aquí a final de año, muchos otros se encuentra vacíos. Se trata de una situación que se agrava aún más si contamos los días de entre semana, donde apenas hay reservas agendadas.
Muchas de estas viviendas temporales se apoyan en los fines de semana, principalmente los puentes, para poder mantener una oferta que parece haberse estancado. Desde la Casa Las Marzas, en Villanueva de Gumiel, afirman tener el 80% de los sábados y domingos de aquí a diciembre ya completos, pese a que el debe se sitúe en los días de diario. "Quedan bastantes huecos por completar, principalmente entre lunes y viernes. Es más difícil encontrar gente que venga a la zona esos días, porque la gente no tiende a tener vacaciones por esas fechas", explican.
En Quemada, la situación que tienen en la casa rural El Mirador de La Ribera resulta similar. Apoyados en los puentes que se acumulan a lo largo de final de año, y en las reservas que se hacen de una temporada a la siguiente en las semanas de Navidad, apuntan que más que flojo, resulta lo "habitual de cualquier otro año". Lamentan que el turismo rural se centre en los fines de semana, de los que a ellos les quedan tan solo "cinco o seis por ocupar hasta final de año".
Otras casas rurales de la zona insisten en que aún es muy pronto para hablar de lo que va a pasar durante otoño e invierno, aunque coinciden en que la situación actual hace pronosticar una temporada insuficiente. Sin embargo, el eclipse y Sonorama ha, ayudado a generar una sensación de cierta prosperidad en el sector.
En contra de todo ello también se ubica la Casona de Vadocondes. Allí aseguran no poder hablar de estaciones malas, ya que su oferta resulta muy diferente de lo que hay en otras localidades de la comarca. Al disponer de una espacio más amplio, donde suelen reservar grupos grandes, se encuentran como la única opción de la zona para este tipo de público, por lo que da igual si se habla de verano, de otoño o de la estación que sea, que allí tienen la suerte de estar completos casi todo el año. "Seguramente nuestros datos no vayan acordes a lo que hay en el sector por la zona. Puede resultar confuso. Ahora mismo nos quedan dos fines de semana libres en todo el año", revela Santiago, encargado de la Casona de Vadocondes.
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