La N-122 paga la obra de la A-11 con más camiones y accidentes

En menos de una semana se han registrado dos accidentes en las inmediaciones de Vadocondes, el último este miércoles. Los usuarios de la nacional exigen que se limite la velocidad en ese tramo mientras duren los trabajos

La carga de plástico en pequeñas porciones quedó desparramada en el suelo. / Estado en el que quedó la cabina del camión accidentado. - Foto: Bomberos Aranda

La conversión de la N-122 en autovía constituye una demanda de décadas en la comarca ribereña, atravesada de este a oeste por esta vía de dos sentidos en un único carril. Ahora que el tramo entre Fresnillo de las Dueñas y Langa de Duero llevan varios meses en marcha, el tránsito de maquinaria pesada ha incrementado más si cabe la peligrosidad al transitar por esa carretera, sobre todo en el entorno de la localidad de Vadocondes. Y no es una apreciación de los usuarios habituales, sino que la siniestralidad lo corrobora. En menos de una semana, dos accidentes se han sucedido en pocos kilómetros, lo que viene a corroborar las reivindicaciones de los vecinos.

El último siniestro se registraba ayer, minutos antes de las 12:30, cuando un camión que transportaba plástico para reciclar se salía de la vía y quedaba volcado en la cuneta en una de las zonas de obras que discurren paralelas a la N-122. Hasta el lugar de los hechos, en el kilómetro 256, se desplazaron la Guardia Civil de Tráfico, Emergencias Sanitarias de Sacyl con una UVI móvil y los Bomberos de Aranda, que se tuvieron que emplear a fondo porque el conductor del vehículo permanecía atrapado dentro de la cabina, aunque consciente. Una vez rescatado de entre el amasijo de hierros del vehículo, se le trasladó al Hospital de los Santos Reyes de Aranda.

El otro accidente tenía lugar el lunes, en el cruce de Vadocondes, cuando un camión se llevaba por delante un coche sin tener que lamentar heridos. Este impacto acrecentó el temor de los vecinos de la zona al tener que circular por una N-122 con una densidad de tráfico pesado muy superior a lo habitual a causa de las obras.

«Cuanto más tráfico haya, más riesgo de que se produzcan accidentes», resumía el alcalde vadocondino, Luis Javier Herrera, que constataba que «el aumento de la cantidad de tráfico de camiones es significativo, porque la tierras para la obra se están extrayendo aquí, a lo que hay que sumar toda la maquinaria pesada de la obra, que la guardan aquí, y los 20 coches o así de más de los trabajadores de la obra».

«Yo he pedido limitar la velocidad en este tramo», señalaba Herrera, que reclama una actuación temporal mientras duren las obras o las circunstancias actuales de tráfico. El alcalde sugiere la colocación de señalización específica por obras y una reducción del límite de velocidad. El alcalde vadocondino consideraba que la situación merece atención urgente para evitar una tragedia mayor y confía en que estos incidentes ayuden a conseguir una respuesta positiva de las administraciones competentes.

Las obras tienen un plazo de ejecución de 37 meses, por lo que deberían concluirse a principios de 2028. Esto supone que los usuarios de este tramo de la N-122 tendrán que convivir aún durante mucho tiempo con estos los problemas de seguridad.

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